En el año
de 1833, siendo gobernador de nuestro estado de Chiapas el General
Joaquín Miguel Gutiérrez, azotó al pueblo de Tecpatán
a la terrible epidemia del cólera morbus. En ese año y que se
topó la etapa, diezmó a sus habitantes, dejando totalmente enlutado
al pueblo, según los sobrevivientes redactaron, que era una
mortandad que no alcanzaban a sepultar sus deudos, los pocos
que estaban buenos. En una fosa que entraban hasta tres o cuatro,
según la urgencia. Los cadáveres fueron sepultados frente convento
de Santo Domingo de Guzmán, donde fue el campo de fútbol.
En el año de 1858, siendo gobernador del estado el Lic. Manuel
Rojas, quien gobernó el estado sin estabilidad política
y aún nada a esta situación azotó al pueblo de los Zoques, la
epidemia de viruela negra, entre ellos Tecpatán fue azotado;
herencia de la conquista española.
Otro acontecimiento muy importante fue la época en la que se
coronó el convento de Santo Domingo de Guzmán con tres campanas
gigantescas y sonoras que al reducido pueblo de Tecpatán le
quedó como reliquia-recuerdo de sus antecesores, único instrumento
musical que con su melancólico tono, cuando se trataba de una
defunción, al oír este toque o tono, todo el pueblo se estremecía
y la campana lloraba porque alguien se despedía. Esas mismas
campanas alegraban con sus melodías cuando se trataba de estas
patronales, las legendarias campanas eran pues los medios con
que adoraban a sus dioses y anunciaban la santa misa los domingos;
se cree que el referido convento tuvo su esplendor por sus pinturas
que hasta hoy existen, aunque sean pedazos de complicada arquitectura
netamente humana.
Lo que se comprueba es que tuvo su agua potable conducida en
tubos de barro cocido y tejas triplicadas colocadas canal hacia
arriba y tapadas con las mismas, el agua fue tomada del cerro,
a una altura de como de 40 metros de desnivel hacia el oriente
del pueblo.
En el claustro del convento se formó una cuadra, en el centro
había una pila de agua forma circular, construida con piedras
magistralmente con el 80 cm. de altura, se forma la idea sea
el despedir el día por las tardes las monjitas del linaje Zoques,
de cinco o seis municipios que le correspondía la sede en Tecpatán,
se sentaban como una silueta que en contorno al brocal y al
contemplar el agua azul cristalina de dicha pila, se retrataba
la hermosura de cada una de ellas.
La población o puede tratar se redujo mucho, donde oyes el hermoso
parque central, era una montaña y sólo cruzaban dos caminos,
uno se dirigía al campanario y el otro el barrio de san marcos,
donde dos señores vendían licor, producto de caña, los habitantes
este pueblo, además de su Dios Dual, pensaban tener poderes
mágicos y hasta hoy se encuentran tiendas muy raras acerca de
una guerra mágica. Así también torpedos que se formaron con
unos reptiles y los lanzaron para defenderse de los invasores
olmecas.
El 9 de octubre de 1911, tenían que las fuerzas Tuxtlecas, toman
la plaza de Tecpatán, que estaba ocupada por los San Cristobaleneces
quienes pretendían tener la capital del estado en dicha ciudad.
En 1914 se elige como municipio libre por iniciativa de los
vecinos del lugar y en 1917 se funda la primera biblioteca.
En 1961, por decreto de gobernador Samuel León Brindis se elige
como municipio de primera categoría.
Entre 1959 y 1964 se construyó la presa de Raudales Malpaso
(Netzahualcóyotl), que fue la primera gran presa de Chiapas,
construida para la generación de energía eléctrica. Con la construcción
de esta presa se inicio el progreso del municipio, se generaron
nuevas fuentes de trabajo y de ingreso para la población, misma
que se incrementó de 4.694 a 7.648 en 1960 y a 16.983 en 1970.
ENFERMEDADES
A la llegada de la dominación española, fueron los portadores
o transmisores de la epidemia europea, como la viruela negra
en 1521, cuando murió el emperador Cuitláhuac en México de la
enfermedad de sarampión; así lo dice la historia y muchas enfermedades
infecciosas. Aunque se sabe que los Ocjaway, tenían buenos curanderos
que curaban con yerbas. Raíces y cortezas de árboles. En caso
de gravedad aplicaban sangrías en los brazos y sienes. Cuando
había dolor de cabeza, hacían incisiones en las arterias de
los brazos, con pedazos de conchas de almejas. Cuando había
dolores en partes donde no se puede sangrar, usaban colmillos
de víboras o nauyacas, que son las serpientes venenosas que
más abundan en la región. El tabaco fue conocido por los zoques
como antídoto o contra veneno de los animales ponzoñosos. Este
sistema de curación lo aplicaron aún en la dominación española,
porque los españoles no vinieron a curar sino a esclavizar y
destruir a los pobres habitantes.